Cuando un proveedor de internet dice que tiene «alta disponibilidad» o «servicio premium», esas son palabras. Cuando firma un SLA, es un contrato. Esta es la diferencia más importante que una empresa puede entender antes de elegir su proveedor de conectividad.

Qué es un SLA de internet

SLA son las siglas de Service Level Agreement, o Acuerdo de Nivel de Servicio. Es un compromiso contractual entre el proveedor y el cliente que define con precisión las condiciones del servicio: disponibilidad mínima garantizada, tiempos máximos de respuesta ante incidentes, y compensaciones económicas si no se cumplen esos parámetros.

No es marketing. Es derecho contractual.

Qué garantiza un SLA del 99,5%

Un SLA de 99,5% de disponibilidad anual equivale a un máximo de 43,8 horas de corte al año. Expresado mensualmente, son no más de 3,6 horas de interrupción por mes. Si el proveedor supera ese tiempo de corte, debe compensar al cliente según lo pactado en el contrato.

Comparado con el internet sin SLA — donde el proveedor puede cortar el servicio sin consecuencias — la diferencia es enorme: en un caso tenés un seguro, en el otro tenés solo una esperanza.

Qué pasa cuando no hay SLA: el costo real de los cortes

Una empresa que factura $5.000.000 mensuales tiene, en promedio, $167.000 de facturación por hora hábil. Si el internet cae 4 horas en un mes — algo perfectamente posible con internet sin SLA — el costo de productividad perdida supera ampliamente lo que cuesta un enlace dedicado con SLA.

Y eso sin contar el impacto reputacional: un cliente que no puede ser atendido, una videollamada que se cae en el peor momento, un pedido que no se procesa a tiempo.

SLA vs. «alta disponibilidad»: cómo distinguirlos

Muchos proveedores usan términos como «alta disponibilidad», «servicio premium» o «prioridad en la red» sin que ninguno de esos términos implique un compromiso contractual medible. Para saber si hay SLA real, hay que preguntar:

Si la respuesta a alguna de esas preguntas es no o «lo analizamos caso por caso», no es un SLA — es una promesa de marketing.

SLA y tiempo de respuesta: los dos parámetros que importan

El SLA de disponibilidad dice cuánto puede estar caído el servicio. El tiempo de respuesta dice cuánto tarda el proveedor en empezar a atender el problema cuando reportás una falla. Son dos cosas distintas y ambas deben estar en el contrato.

Un proveedor con SLA de 99,5% pero con tiempo de respuesta de «hasta 8 horas hábiles» no es lo mismo que un proveedor con el mismo SLA y respuesta en menos de 5 minutos. En una empresa industrial o de servicios, esa diferencia puede ser la distinción entre un inconveniente y una crisis.

Internet dedicado con SLA en CABA y GBA

Tech One Net garantiza 99,5% de disponibilidad con compensación contractual ante incumplimiento, y tiempo de respuesta ante incidentes menor a 5 minutos a través de su NOC propio. El SLA no es un diferencial de precio — está incluido en todos los planes de internet dedicado.

Conocé el servicio de internet dedicado →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *