El internet llega hasta la puerta. Nosotros lo llevamos a cada sector: oficinas, naves, depósito y perímetro, con cobertura continua y sin zonas muertas.
En una nave con estructura metálica y maquinaria, el WiFi de casa se queda corto: el router no llega a todos los sectores, los repetidores bajan la velocidad y cortan la conexión cuando pasás de un lado a otro, y no hay forma de separar a la empresa de las visitas o de las cámaras. Se resuelve con equipos profesionales, ubicados según el plano real del lugar.
Nos ocupamos de todo: desde recorrer el lugar hasta dejar la red probada y funcionando.
Ya tenía nuestro internet dedicado. Faltaba que llegara a toda la planta y a las cámaras de seguridad: una nave con estructura metálica, maquinaria y un perímetro amplio.
Cada lugar es distinto: la cantidad y la ubicación de los equipos salen del relevamiento, no de una receta.
El relevamiento no tiene cargo si ya tenés o contratás nuestro internet dedicado. Cada proyecto se cotiza según lo que surja del relevamiento.
Una red WiFi profesional no rinde si el enlace que la alimenta se comparte con todo el barrio. Por eso funciona mejor sobre un internet dedicado: la velocidad que entra es la misma que se reparte en toda la planta.
¿Ya tenés internet con otro proveedor? También podemos hacer el WiFi, y más adelante evaluamos juntos el enlace.
Y si el internet y el WiFi son nuestros, ante cualquier problema hay un solo responsable. Nadie se pasa la pelota entre proveedores: lo resolvemos nosotros.
Contanos cómo es tu lugar —metros, sectores, cantidad de personas y cámaras— y te proponemos dónde va cada equipo y qué conviene: una red o varias.
Completá lo que tengas a mano. Te respondemos con la factibilidad y una propuesta.